La Justificación
Definición Declarar inocente a un culpable.
El ser humano en sus delitos y pecados esta sentenciado a muerte.
23. por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
En la ley ningún ser humano podía ser justificado delante de El
20. ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.
El acusado esta siendo señalado por todos y en este caso nuestros pecados y maldades nos han llevado a ser esos acusados por nuestra conciencia, la sociedad y el mismo satanás, buscando así la condenación de nuestras almas.
Pero precisamente el sacrificio de Cristo en el calvario ha hecho que nosotros no tengamos de ser acusados, por que su obra en el calvario ha sido suficiente para declararnos inocentes, los que debíamos morir éramos nosotros, pero el lo hizo en lugar nuestro. Y al El morir por nosotros, quedamos como si no hubiéramos cometido nada.
Se cuenta la historia de un joven que cometido un crimen, en un país donde existe la pena de muerte, y al verse con sus ropas manchadas de sangre y la policía que venia en su persecución, corrió en busca de su hermano quien era un fiel cristiano, y tocando la puerta con mucho afán, su hermano le abrió, al explicarle lo sucedido y al ver sus ropas manchadas de sangre y la justicia que venía tras él, le dice a su hermano culpable que se intercambien las ropas, quedando así el inocente con las ropas manchadas de sangre y el culpable con las ropas limpias.
Seguidamente tocaron la puerta, era la policía quien sin preguntar nada cogió preso al joven que tenia las ropas manchadas de sangre.
Este joven fue sentenciado a pena de muerte. El día de su ejecución, su hermano que había cometido el crimen llego arrepentido explicando a las autoridades que el era el asesino y no si hermano, que lo dejaran libre, pero no le aceptaron su petición.
En vista de esto se acerco a su hermano que ya estaba a punto de ser sacrificado en la guillotina y con las lagrimas en sus ojos le dice “hermanito déjame pagar por mi maldad, yo soy el que debo morir” pero su hermano le respondió, “mira si tu mueres en ese estado, su alma se perderá pero si muero ahora me voy para el cielo porque estoy bien con Dios, yo moriré por ti y tu ve a una iglesia cristiana, arrepiéntete, bautízate, vive en santidad y en el cielo nos vemos”
Esta historia se asemeja mucho a lo que hizo Cristo por nosotros en el calvario; estábamos sentenciado a muerte eterna pero el Señor con su muerte nos hace inocentes quedando El cómo culpable.
La verdad es que el amor de nuestro Dios es muy grande.
Al nosotros ser justificados por su gracia, ya no tienen por que acusarnos, y si nos acusan, el Señor no tendrá en cuenta esas acusaciones que el enemigo nos haga acerca de nuestra vida pasada.
La justificación por la fe significa, que la persona que tiene una fe viva en Cristo, es librada de una condenación que merecía por sus pecados.
Ante el tribunal, Dios no va a tener en cuenta nuestras obras, sino la obra de Cristo. El salvador fue tratado como si fuera un pecador para que nosotros fuéramos tratados como justos.
21. Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.
21. Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas;
22. la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia,
23. por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
24. siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,
25. a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,
26. con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.
27. ¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe.
28. Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.
29. ¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles.
30. Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncisión.
31. ¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley.
Lo único que podemos ser es serle fieles en su camino, pues es la mejor forma de pagarle.
Referencias
Escritos de Carlos Quintero
Biblia Reina Valera 1960



























