HISTORIA DE ELISEO
Después de que Elías desaparece de la vista de Eliseo, el recoge el manto de Elías y golpea las aguas del Jordán y así pasa al otro lado, quienes lo observaban a la distancia dijeron que el espíritu de Elías se había posado en Eliseo.
Cuando salieron aquellos profetas al encuentro con Eliseo se ofrecen para su servicio más de cincuenta hombres valientes para buscar a Elías por si caía en algún valle cercano.
Eliseo les aclaro que no era necesario; pero aun así fueron a buscar a Elías por tres días y volvieron sin resultado como Eliseo les había dicho.
Dios empezó a usar a Eliseo de muchas maneras en una ocasión en Jericó el agua de ese lugar estaba mala y la tierra era infértil, entonces Eliseo pidió que le trajeran sal y al echarla como Dios le indicaba las aguas se sanaron y se convirtieron en tierras fértiles.
En otra ocasión Eliseo fue visitado por una mujer viuda que tenía una deuda que su esposo había dejado y el cobrador le estaba cobrando llevándose a sus hijos como esclavos y ella pidió ayuda a Eliseo; la viuda le dijo a Eliseo que lo único que tenía era una vasija de aceite en casa, para Dios eso era suficiente para obrar un milagro. Eliseo le pide que reuniera vasijas con vecinos las que más pudiera conseguir y al tener listas las vasijas ella empezó a llenar las vasijas con el aceite e su única vasija y el aceite no menguo hasta que se llenaron todas las vasijas y así pago aquella viuda su deuda y le quedo provisión para el resto de su vida junto con sus hijos.
Un día Eliseo fue a casa de una mujer que siempre le compartía comida cuando el pasaba por ahí, aquella mujer no podía tener hijos, entonces Eliseo deseaba que Dios le concediera tener un hijo por lo buena persona que ella era con el cómo siervo de Dios. Y con el tiempo aquella mujer tuvo un hijo el cual cuando creció el muchacho enfermo y murió, ella busco al profeta Eliseo y el al escuchar lo sucedido fue a casa de la mujer y se tendió sobre el muchacho, soplo aliento de vida sobre la boca del muchacho y Dios lo resucito.
Al pasar unos días vino al profeta un jefe del ejército del Rey de Siria llamado Naamán, él estaba sufriendo de una terrible enfermedad, el llego a donde estaba Eliseo quien le mando decir que debía lavarse siete veces en el rio Jordán; para ellos ese era el rio más sucio de la época y no creían que fuese posible tener que lavarse en aquel lugar. Naamán decidió obedecer y al sumergirse la séptima vez en el rio salió limpio de aquella enfermedad y reconoció que El Dios de Elías era Dios, sobre todo.
Eliseo fue un profeta muy usado por Dios, él fue instrumento de Dios para hacer el doble de milagros que hizo Elías.
Referencias
Biblia Reina Valera 1960


























