HISTORIA DE SAMUEL
El padre de Samuel se llamaba Elcana, él tenía dos esposas, una llamada Ana y la otra llamada Penina.
Penina tenía hijos, más Ana no los tenía; cada año Elcana subía a ofrecer sacrificio, daba a Penina su mujer,
a todos sus hijos y a todas sus hijas, a cada uno su parte.
Pero a Ana daba una parte especial porque la amaba, aunque no pudiese tener hijos.
Ana se sentía muy triste por no poder tener un hijo, Elcana se preguntaba porque su tristeza si el estaba con ella y le daba todo lo que ella necesitaba;
pero Ana no podía ocultar su tristeza porque Penina cada vez que subían a ofrecer sacrificio irritaba a Ana
y le hacía desplantes porque ella no tenía hijos.
Pero en medio de esa amargura Ana lloro y a los pies de Dios derramo su alma pidiendo a Dios un hijo;
el cual sería ofrecido para El todos los días de su vida y no pasaría navaja sobre su cabeza.
El sacerdote Eli al ver a Ana en ese llanto tan grande, la dio por ebria; pero al acercarse a ella Ana le explica que ella solo derramaba su alma ante Dios pidiendo su favor. Entonces Eli le dice que puede irse tranquila y que Dios le concediera su petición.
Al paso del tiempo Ana quedo embarazada y nació su hijo a quien llamo Samuel que significa “por cuanto lo pedí a Dios”
y luego de que su bebe fuese destetado y luego ser presentado a Dios y dejaría a su hijo allí en el templo para que todos los días de su vida Samuel sirviera a Dios.
Samuel ministraba a Dios en presencia de Eli y Dios llamo a Samuel y desde aquel día Samuel fue un gran profeta de Dios,
usado por El y enviado a al pueblo para dar a conocer lo que Dios quería decirle a su pueblo.
Referencias
Biblia Reina Valera 1960


























