Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.
Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.
¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado?
Y si acontece que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por aquélla, que por las noventa y nueve que no se descarriaron.
Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.
Aplicación
Así como lo dice esta parábola para aquel hombre a quien se le pierde una de sus ovejas es muy importante encontrarla y recuperarla; cuanto más para Jesucristo es importante cada uno de sus hijos, que si uno solo se aleja de su camino Él va lo busca, lo levanta, lo sana y lo restaura. Porqué para El cada uno tenemos un valor especial porque le costamos su sangre, su sacrificio en la cruz del calvario. Por esta razón El es el buen pastor que da su vida por sus ovejas.
Referencias
Biblia Reina Valera 1960
























