De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador.
Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.
A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca.
Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.
Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.
Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía.
Aplicación
Quien conoce realmente a Jesús sabe reconocer su voz, conoce su manera de amar y de cuidar a sus hijos. Por esta razón debe el ser humano esforzarse para conocer a Jesús como su salvador porque como sus ovejas nos cuida siendo también el buen pastor.
Referencias
Biblia Reina Valera 1960
























